
Donde todos empiezan... nosotros acabamos.
Dos labios que se rozan, dos almas que chocan, o al menos así lo sentí yo, no, no fueron unos besos más, parte de mi esencia se evaporó entre los suspiros... mi alma se separó en mil pedazos y partes de ella se fueron en esa respiración acelerada.
Besos, besos torpes e inocentes, parecíamos dos adolescentes, novatos que se iniciaban en el arte de besar, esos nervios, pues a pesar de la experiencia... cada beso es como la primera vez... y en este caso... última.

No hay comentarios:
Publicar un comentario